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Resaltaron el valor democratizador de espacios de esta naturaleza

Integrantes de la biblioteca “Pocho Lepratti” compartieron su experiencia en el campus

07 de Septiembre de 2012 - “Las bibliotecas populares en la trama social y cultural” fueron las jornadas-taller que se desarrollaron en el campus este viernes. Participaron Carlos Nuñez, presidente de la Biblioteca Popular “Pocho Lepratti”, y Alejandra Berbel, miembro de su Comisión Directiva.

Pocho Lepratti era un joven solidario cuyos trabajos a favor de una sociedad más justa, con mejores posibilidades para los sectores postergados, le costaron la vida en diciembre de 2001. El gatillo fácil lo liquidó, aunque no pudo con sus ideales, homenajeados en la canción “El ángel de la bicicleta”, de León Gieco y revitalizados cada día desde la labor en la biblioteca que lleva su nombre.

Soñaba con una sociedad en la que la cooperación superase a la competencia. Más de diez años después de su asesinato, Lepratti vive en “el aprendizaje colectivo” que se establece en la biblioteca que rinde tributo a su espíritu. Allí, dijo Alejandra Berbel, docente del taller de serigrafía que lleva seis años, jóvenes y adultos buscan “capacitación laboral” y la encuentra, con el valor agregado del “compañerismo”, que es “lo más importante”. Entre clase y clase se “rescata la cultura del trabajo” a través de “este oficio de tantos años” cuya muestra son, por ejemplo, frases estampadas en remeras o banderas. Los frutos se ven en grupos que al cabo de la formación en esta práctica artesanal “armaron sus propios emprendimientos”.

A la par de la serigrafía, “la comunicación, el ajedrez y los cuentos” son otros temas de talleres en la Biblioteca, que también tiene voz en Radio La Hormiga FM 104.3 de Rosario.

El nombre no es casual. “El nuestro es un trabajo de hormiga”, calificó Carlos Núñez a sus esfuerzos desde la Biblioteca Popular. Entraña el acompañamiento a familiares de muertos (“en Santa Fe hubo 9”) en los días trágicos de fines de 2001 y el pedido de justicia.

La generosidad lo ha premiado, como que siente que la experiencia de las bibliotecas populares, una de las cuales preside, es “riquísima”. Lo ilustró diciendo que “en algunas localidades, son el único centro cultural” y constituyen un punto de encuentro”. Será por eso que la gente del barrio Ludueña, de los más pobres de Rosario, “recibe bien esto”. Ahora bien, “como toda propuesta sociocultural”, una biblioteca de esta naturaleza “requiere un trabajo de largo aliento”.

La constancia es uno de los puntales del éxito: “Acá la gente sabe que todos los días a la mañana y a la tarde está abierto”. Otro es que las bibliotecas populares “son espacios democráticos” y “de autogestión de un montón de cosas” sin perjuicio de la “articulación con todos los ámbitos”, prueba de lo cual fue la presencia en el campus de la UNRC. En efecto, además de la Secretaría Académica de la Universidad organizaron esta iniciativa Unirío Editora y ABIR, Asociación de Bibliotecas Populares de Río Cuarto.

Lepratti murió a los 25 años. Su obra lo sobrevivirá largamente. Acaso por esto, Núñez valoró como “muy importante que la mayoría de los jóvenes se integre a espacios como comisiones directivas, de tomas de decisiones”.

Las actividades contemplaron la proyección de un video concerniente a la vida de Pocho Lepratti. Hubo debate entre integrantes de bibliotecas, organizaciones e instituciones asistentes, con el objetivo de establecer colectivamente un diagnóstico sobre dificultades y oportunidades para el trabajo sociocultural en la actualidad. Otros temas tratados fueron: “¿Qué actividades son propicias para las bibliotecas populares en la realidad actual y en el contexto en el que están? Las posibles articulaciones”.

DEPARTAMENTO DE PRENSA Y DIFUSIÓN