Secretaría de Posgrado
Internacionalización educativa: bienvenida y repaso de experiencias
26 de Marzo de 2026

Los intercambios conllevan “tener un pedacito de cada país en nuestras aulas”, además de “un crecimiento personal en todos”, expresó la secretaria de Posgrado y Cooperación Internacional de la Universidad Nacional de Río Cuarto, Rosana Malpassi, en el desayuno para quienes viajaron desde y hacia el campus. La bienvenida fue a doce estudiantes de Latinoamérica y Europa que participan de clases en la UNRC y sirvió también para conocer las experiencias vividas por diez integrantes de la comunidad local (cuatro profesores e investigadores, cuatro alumnos y dos nodocentes) que fueron al extranjero en 2025.
“Es un momento de mucha alegría para encontrarnos cara a cara al cabo de meses de contacto por correo electrónico”, señaló Malpassi. Agradeció el quehacer de la comisión de seguimiento, que se ocupa no solo de la bienvenida en el aeropuerto sino del “acompañamiento académico y social” a los visitantes. También se encarga de asesorarlos en materia de transporte –algunos, becados por sus universidades, se alojan en el centro de la ciudad- y de organizar actividades recreativas a fin de que el desarraigo no melle su tránsito por el campus, en cuyas residencias docentes están instalados. Los integrantes de esta comisión son universitarios que “regresan tan contentos que quieren devolver un poco de lo vivido”.
“Cada uno de ustedes es parte del proceso de internacionalización, que cuesta mucho”, les manifestó Renata Cardinali, subsecretaria de Posgrado de la UNRC, a quienes compartieron café, facturas y especialidades además de expectativas y memorias. Por ejemplo, las de Verónica Sgroy, nodocente del Departamento de Microbiología de la Facultad de Ciencias Exactas que permaneció quince días en Fusagasugá, al sur de Bogotá. Contenta por la “calidez y amabilidad” que encontró en tierras colombianas, retornó con la certeza de que “está muy avanzada” la UNRC. Su paso por laboratorios de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad de Cundinamarca en 2025 le sirvió para apreciar más las condiciones de estudio y trabajo argentinas: los alumnos en Fusagasugá tiene que llevar sus propios elementos de protección como “guantes y barbijos” y “el que rompe paga” durante el quehacer práctico. Además, aunque es pública, la universidad está arancelada y su personal labora bajo contrato.
Franco Maina, de Ciencias Económicas, viajó el año pasado a México a través del Programa de Intercambio Académico Latinoamericano (PILA). Estudió “materias de tres carreras distintas” en la Universidad de Chapingo. Así como él mediante PILA, otros han protagonizado la internacionalización por los programas Argentina Francia Agricultura (Arfagri), Argentina Francia Ingeniería Tecnologías (Arfitec) y convenios bilaterales con universidades como la Federal Rural de Río de Janeiro.
La ida a lo nuevo precede la vuelta a lo conocido y al porvenir. Agustina De Benedetti, investigadora de Agronomía y Veterinaria que en 2025 fue a la Universidad La Gran Colombia, en Armenia, indicó que los contactos siguen y “proyectamos clases espejo”, aquellas en las que alumnos de un lugar se educan de modo presencial y simultáneo con pares que participan remotamente por Internet.
Emilio Corti, secretario de Asuntos de Estudiantes y Graduados de Ingeniería, celebró la internacionalización como forma de “compartir cuestiones culturales y políticas”. En este orden, ofreció disculpas a los jóvenes que vinieron a cursar materias de la facultad por “un cuatrimestre bastante complicado” debido a los paros por falta de fondos para educación. Uno de estos muchachos, Daniel, estudia Química en el Quindío colombiano, cuyo clima se infiere fácilmente desde su percepción en el incipiente otoño meridional: “Acá hace mucho frío”.
DIRECCIÓN DE PRENSA Y DIFUSIÓN UNRC
Imágenes: ÁREA DE FOTOGRAFÍA







