Universidad Nacional de Río Cuarto

Saltear la navegación principal

Educación pública

Recibieron diplomas 114 profesionales en la 317ª colación de la UNRC

  24 de Abril de 2026

Este viernes 24 de abril se realizó en el aula mayor la 317ª colación de la Universidad Nacional de Río Cuarto. Fue la segunda del año y en su transcurso recibieron diplomas 114 graduados de las cinco facultades. Se llevó a cabo en un acto matinal destinado a los 34 profesionales de Agronomía y Veterinaria y los 19 de Ciencias Económicas y otro vespertino para los 18 de Ciencias Exactas, los 30 de Ciencias Humanas y los 13 de Ingeniería. Hablaron la vicerrectora, Nora Bianconi, la médica veterinaria Florencia Duartez y la abogada Romina Paniego. La toma de juramento estuvo a cargo de la rectora, Marisa Rovera.

 

Camino compartido

Florencia Duartez dijo en la ceremonia matutina que una colación conjuga “alegría y añoranza”, valoró “la posibilidad de estudiar” y agradeció especialmente a familiares, docentes y pares por su apoyo a lo largo de un camino que “no es lineal”.

“Nuestras familias acompañaron cada paso, incluso cuando no entendían del todo”, señaló la médica veterinaria, que tributó particular gratitud a su madre, cuyo “trabajo silencioso permitió que pudiera formarme”.

Los años de estudio requirieron de “confianza en nosotros mismos” y dedicación. Estuvieron “llenos de días de cansancio, dudas, frustraciones y pequeños logros” y supieron de “compañeros que se volvieron apoyos, nos ayudaron” y aligeraron la carga.

“Aprendimos mucho más que contenidos”, aseguró Duartez, quien subrayó que el título no es un logro personal sino colectivo. Ponderó la labor de “docentes que fueron guías, referentes, nos enseñaron a cuestionar, a mirar más allá y dejaron una huella. Gran parte de lo que somos es por ellos, docentes apasionados que creen en los estudiantes”. Por ende, “no es justo que lo hagan en condiciones salariales que no estén a la altura de su trabajo”.

Otro de los aspectos que resaltó de su experiencia estudiantil en la universidad “pública, laica y gratuita” fueron las “becas de investigación, de extensión y las prácticas sociocomunitarias” que abren un “diálogo con la realidad”. De tal manera, “nos llevamos una formación y una filosofía”, las cuales preparan rumbo a un ejercicio profesional que proporcione “respuestas y aportes concretos para mejorar la realidad”.

 

Sensibilidad

Por la tarde, la abogada Romina Paniego habló de "sacrificios, metas alcanzadas", de "muchas historias diferentes, todas atravesadas por el objetivo de la graduación". Se remontó a los primeros tiempos de estudio, esos en los que se está "con más dudas que respuestas". Afirmó que en la carrera "crecimos no solo académicamente" por cuanto "aprendimos lecciones que uno no saca de un libro". Agregó que "hoy estamos acá por todas las personas que acompañaron nuestro camino", entre ellas familia, amigos, personal docente y nodocente, cuya "dedicación, compromiso y vocación" puso de relieve. Agradeció especialmente a "esta casa de altos estudios que nos abrió las puertas y nos brindó educación pública, gratuita y de calidad que hoy nos permite volar".  

En otro momento de su discurso, Paniego llamó a los demás flamantes egresados a tener presente que "detrás de cada decisión profesional hay personas" y pidió "nunca perder la sensibilidad ante las desigualdades". Auguró "que nunca dejemos de aprender, de cuestionar y de buscar hacer las cosas mejor. Y ojalá que cuando miremos hacia atrás, dentro de algunos años, no solo podamos decir que alcanzamos una meta sino que estuvimos a la altura del desafío de haber tenido la posibilidad de formarnos. Dondequiera que nos lleve el próximo capítulo, hagamos que el viaje valga la pena".

 

Soberanía

Al comenzar su alocución, la vicerrectora -que habló en los dos actos- se refirió a Malvinas, “una causa nacional, una deuda aún pendiente de la democracia”, y mencionó especialmente a sus mujeres, “entre las que están las madres, hermanas, hijas… voluntarias, enfermeras, estudiantes y tantas otras”. Nora Bianconi sostuvo que “Malvinas es soberanía como también lo es la educación pública y la ciencia publica, el cuidado de nuestros recursos naturales, la soberanía alimentaria y la soberanía tecnológica”.

Otra de sus referencias fue a la verdad y la realidad: “Creo que es válido preguntarnos  ¿qué significa vivir en la verdad? Según dicen algunos pensadores, es nombrar la realidad, poder mirarla, comprenderla, y en algún momento comenzar a transformarla. Es animarse a poner en práctica aquello en lo que afirmamos creer”. 

 

¿Normalidad?

“En el mundo actual, en este contexto que nos rodea se va intensificando la imposición del más fuerte… de quien actúa según sus propios intereses, según su propio paradigma”, manifestó la vicerrectora. “Asistimos a un periodo de profundización de rivalidades y conflictos. Estamos en plena ruptura, no en plena transición. Estos últimos veinte años a nivel mundial hubo crisis energética, financiera, sanitaria y geopolítica”.

Más adelante, Bianconi interrogó: “¿Estamos viviendo una falsa sensación de normalidad? Si pensamos en la idea del beneficio mutuo, hoy esa idea ha evolucionado hacia un enfoque pragmático, cercano a la cooperación económica, y que se enfoca en la ‘eficiencia’, que a su vez se la relaciona con la integración colaborativa   centrada en la articulación público-privada, la transformación digital y el desarrollo. Significa unir esfuerzos entre empresas, Estado y sociedad civil y nuevamente me pregunto: ¿Estas ideas, podrían estar siendo usadas  como  una especie de fuente de subordinación  que incluya riesgos relativos al extractivismo, a la competencia desleal o  constituyan obstáculos para el alcance de los objetivos de desarrollo sostenible?”. 

 

Violencia

La profesora Bianconi planteó que “la fragmentación social,  el individualismo extremo, la erosión de los vínculos sociales configuran una situación  que nos  está llevando a extremos  que  impactan principalmente en nuestros niños, niñas y adolescentes, cuyas realidades están atravesadas por manifestaciones de violencia en todas sus formas”. Su contexto es “el uso de la tecnología sin regulación”, “la inhabilitación del diálogo y la reflexión sobre lo cotidiano”, lo cual “va dejando paso a la  puja entre lo punitivo y la justicia transformadora”.

“Observamos que también se ha instalado la descalificación de lo público, se lo degrada, se lo hace ver como ineficiente”, hizo notar Bianconi. Acotó que “se trastoca derecho por privilegio; los trabajadores no son sujetos de derecho sino ‘privilegiados’. A ello le sigue un planteo sobre la inexorabilidad del mercado. Añadió que “la destrucción del Estado no debería ser una propuesta aceptable en ningún país” y que “algunas de las áreas atacadas son estratégicas, como las universidades, la ciencia pública y el desarrollo tecnológico Otras áreas son de estricta necesidad de supervivencia de la población, como la salud pública. Y otras son de extrema sensibilidad como la discapacidad o la situación de los jubilados”.

La vicerrectora aseveró: “Como institución universitaria tampoco estamos ajenos a lo descripto. Asistimos a una especie de desconfiguración del sistema cuyos rasgos más notables son el desfinanciamiento, la parálisis de la infraestructura y  el deterioro salarial. Por eso en este tiempo hablar de comunidad de derechos compartidos, hablar de justicia material, hablar de cumplimiento efectivo de la ley es algo profundamente político. Debe respetarse el Estado de Derecho, debe cumplirse la ley de financiamiento universitario porque es ley vigente”.

Hacia el final, enumeró algunos de los rasgos de la UNRC: “Contamos con importantes científicos y equipos de investigación que producen ciencia y tecnología con reconocimiento mundial. Nuestra comunidad ha forjado a lo largo de los años un perfil particular y especialísimo, basado en los vínculos, en los afectos, que se prolonga en nuestros graduados y graduadas, los cuales se encuentran insertos en los más variados contextos laborales.  Contamos con una tradición académica que es sustento de calidad en la formación. Somos por Estatuto pluralistas, nuestro espacio público es ruidoso, diverso y empático. Asumimos compromisos con la sostenibilidad. Somos la avenida Reforma Universitaria, el anfiteatro que nos  encuentra en las celebraciones y esta aula mayor que lleva el nombre de un compañero desaparecido (José Alfredo Duarte); somos los equipos de investigación, los institutos de doble dependencia; somos los laboratorios, los prácticos del campo, las aulas de motores, electricidad, química,  las clases de derecho y economía en los  anfiteatros, las prácticas de la enseñanza, las aulas de enfermería, el comedor, la biblioteca, el gimnasio, los deportes,  el Coro y el Ensamble; el alto y sostenido porcentaje de estudiantes primera generación universitaria; somos los compañeros y compañeras que motorizan día a día que la universidad respire, se desarrolle y se  nutra de tanta humanidad… Y mucho más para decir… seguramente me olvido de algo, pero lo que no puedo dejar de mencionar es que también somos aquellos principios que las universidades latinoamericanas asumieron como propios, hace mucho tiempo, y que fueron incorporando como lema esa idea de  comunión  en el acto de enseñar y aprender… porque si no existe una vinculación espiritual entre el que enseña y el que aprende, toda enseñanza es hostil y de consiguiente infecunda. Toda la educación es una larga obra de amor a los que aprenden.  Y agrego, sin embargo, los dolores que nos quedan son las libertades que nos faltan, tal lo expresa el manifiesto liminar de la Reforma  Universitaria de Córdoba de 1918”.

En el final, la vicerrectora instó a los profesionales que ejerzan con “profundo compromiso social”.

Las notas artísticas estuvieron a cargo de la soprano Virginia Bordone. Las ceremonias fueron transmitidas en directo por UniRío TV y pueden volver a verse en su canal https://www.youtube.com/user/audiovisualunrc

 

DIRECCIÓN DE PRENSA Y DIFUSIÓN UNRC

prensa@rec.unrc.edu.ar

Imágenes: ÁREA DE FOTOGRAFÍA