#PensemosDiverso
A 20 años de la ley ESI: por la libertad de ser
11 de Septiembre de 2026
La brecha entre lo que existe y lo que podría haber cambia de dimensiones según los contextos. Hay épocas, lugares, empresas, instituciones, gobiernos, en los cuales está prohibido educar, decir, pensar, votar, elegir fuera del molde. Quien se anima a cubrir la distancia que separa lo actual de lo deseable está en peligro.
Quien se aboca a la verdad allí donde prevalece la propaganda, quien enseña para la libertad en espacios que prefieren la sumisión, quien opta por la denuncia en ámbitos de silencio, quien vive su sexualidad fuera de lo estandarizado… Todos son conscientes de lo que conlleva no pertenecer a las piezas provistas por el rompecabezas social.
En octubre se cumplirán 20 años de la sanción de la Ley de Educación Sexual Integral (ESI), que “abre espacios para tensionar mandatos hegemónicos fuertemente patriarcales y, por qué no, machistas que imponen comportamientos sobre lo esperable con relación a un cuerpo sexuado”. Silvina Barroso, coordinadora del programa #PensemosDiverso de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional de Río Cuarto, señaló también que “quienes escapan a una estructura consolidada de deseo, a cierta estética de género, gestual o lingüística son plausibles de múltiples violencias, más o menos visibles”.
La profesora Barroso expresó que el trabajo en ESI con estudiantes de Humanas “es imprescindible. Somos formadores de profesionales que se desarrollan en distintos campos de la docencia, de la comunicación, del ejercicio del derecho, del trabajo social territorial, en distintas instituciones de salud. Por lo tanto, la formación en ESI es absolutamente necesaria para generar una sensibilidad por fuera de la estructura heteropatriarcal que pueda reconocer como sujetos de derecho a todos aquellos que se escapan de esa normativa”.
Salir del tabú
Barroso recordó que, entre las acciones llevadas a cabo al respecto en Humanas, “acaba de aprobarse la segunda cohorte de diplomatura en ESI, está terminando una segunda edición de un curso de literatura y ESI, y hace años se da uno a estudiantes de los últimos tramos de profesorados”. Apuntó que “la ESI no es solo para niveles inicial, primario y secundario, también para terciario, universitario y aún para la educación de adultos. Durante años, y sigue siendo así, en nuestras experiencias de talleres en escuelas, advertimos que cuando hablamos de la palabra sexualidad que involucra la ESI se generan resquemores porque está asociada al tabú. Y cuando algo está asociado al tabú, a lo que no se puede decir, es porque de alguna manera hay una cancelación desde una moralidad tradicional que considera que de ciertos temas no se habla porque habilitarían zonas que son oscuras, que no son amorosas, que no habilitan la ternura. Nosotros creemos que hay que trabajar desde la ESI para generar espacios de vida, fundamentalmente de vida escolar, de forma que esas personas que se eduquen en una mirada desde género y derecho en las escuelas vayan a ser ciudadanos de una sociabilidad más humana, más respetuosa, más amorosa, más tierna y más abierta a la diversidad en lo que hace a la estructura sexogenérica que es parte ineludible de nuestra construcción de subjetividades”.
DIRECCIÓN DE PRENSA Y DIFUSIÓN UNRC
prensa@rec.unrc.edu.ar



