Universidad Nacional de Río Cuarto

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Fue la 321ª de la UNRC

Recibieron diplomas 119 profesionales en la colación de este viernes

  02 de Octubre de 2026

Este viernes 2 de octubre se llevó a cabo la 321ª colación de la Universidad Nacional de Río Cuarto. Fue en dos ceremonias al cabo de las cuales recibieron diplomas 119 profesionales de las cinco facultades. En la matutina lo hicieron 21 de Agronomía y Veterinaria (FAV) y 41 de Ciencias Humanas. En la vespertina, 35 de Ciencias Económicas, 8 de Ciencias Exactas, Físico-Químicas y Naturales y 14 de Ingeniería. Por la mañana hablaron la vicedecana de la FAV, Ana Llames, y Helena Pérez, licenciada en Psicopedagogía. Por la tarde las alocuciones estuvieron a cargo de la vicerrectora de la UNRC, Nora Bianconi, y de Carlos Javier Stacchino, técnico en Administración y Gestión Universitaria.

Las ceremonias tuvieron lugar en el aula mayor José Alfredo Duarte presididas por la rectora Marisa Rovera acompañada por la vicerrectora Nora Bianconi, más otras  autoridades del Rectorado y autoridades de las facultades.  

Transformación

La licenciada Pérez enfatizó el poder de la universidad pública para “transformar vidas”, “comunidades” y “la historia familiar”. Defendió su condición “científica y no arancelada” para “el gran pueblo argentino” y señaló que favorece el ascenso social y evita así que el origen de una persona determine su futuro.  En tiempos en que el individualismo es moneda de cambio, la psicopedagoga valoró el “sentido crítico” y la “ciudadanía” que más allá del conocimiento disciplinar se puede llevar cada graduado tras años de estudio. Aseveró que la educación pública “abre puertas”, mejora las posibilidades de las futuras generaciones y que por ello el título debe comportar el compromiso de “devolver a la sociedad” las “oportunidades que hemos recibido”. Consciente de que “la historia no se escribe en soledad”, invitó a quienes este viernes recibieron sus títulos a reflexionar en torno de “qué hacemos, qué construimos”.

Aprendizaje cooperativo

La vicedecana de la FAV congratuló a los graduados y deseó que su ejercicio profesional continúe nutriéndose de la “cultura del esfuerzo” que fue menester a fin de alcanzar la graduación. Habló desde la “memoria compartida, el afecto” y la “plena certeza de saber qué se siente haber transitado estos pasillos, habitar las mismas aulas, enfrentar incertidumbres de los exámenes y celebrar como hoy lo hacen ustedes la victoria de la perseverancia”. Manifestó el “honor y orgullo por todos” y apuntó que el diploma, así como otras metas, no se alcanza en soledad. Valoró especialmente las redes de “familia, amigos y compañeros de estudio” que “creyeron en ustedes” aún en los “momentos de mayor duda” y los sostuvieron cuando el viento del malestar soplaba fuerte.

La profesora Ana Llames consideró que la etapa hoy finalizada es “irrepetible en la vida” y ha estado signada tanto por la “formación intelectual” como por el “profundo crecimiento personal”. En aulas, laboratorios, campos y demás espacios universitarios, los noveles profesionales ¨aprendieron a convivir y argumentar”. También, a “tomar decisiones –algunas sumamente acertadas, otras con el margen inevitable del error- todas portadoras de una enseñanza vital”: “administrar el tiempo” y “cultivar la disciplina cuando fallaba la motivación”. Otra lección no menor fue la de “tolerar la frustración”.

“Todo pasa y todo enseña”, sostuvo Llames, quien les adelantó a los graduados que el de mañana es “un horizonte nuevo”. Habrá continuidades, como por ejemplo un quehacer diario marcado por la toma de decisiones, y nuevos desafíos del orden de la “responsabilidad ética” en la actividad laboral. Los alentó a confiar en sí mismos pues en los claustros aprendieron a “abrazar proyectos con constancia, vocación e inagotable paciencia”. Subrayó el poder de la disciplina, “puente entre metas y logros”, y su rol para no desanimarse si el primer trabajo no satisface las expectativas: “Cada experiencia es un escalón muy valioso”.

Llames convocó a los egresados a mantener “la curiosidad” y a seguir estudiando, máxime en este “mundo dinámico” en el cual “el conocimiento se transforma a ritmo vertiginoso”. Para continuar formándose cuentan con la Universidad Nacional de Río Cuarto, “pública, libre, comprometida y de calidad” que “mantendrá sus puertas abiertas para ustedes”.

Hacia el final, los exhortó a ser agradecidos con todos quienes “hicieron posible este trayecto”, y en el mismo marco de conciencia respecto de los demás, les pidió que, para transformar la sociedad, se lleven consigo valores tales como la empatía y la solidaridad con el que sufre.

Acto de la tarde

Mirada estratégica de la educación pública

En el acto de la tarde recibieron sus diplomas graduados de la Facultad de Ciencias Económicas, de Ciencias Exactas y de Ingeniería. Cabe destacar que durante este acto recibieron también diplomas  integrantes del claustro Nodocente de la Universidad que obtuvieron el título Tecnicatura en Administración y Gestión Universitaria. 

En  este marco tomó la palabra por los graduados el técnico Carlos Javier Stacchino, quien expresó: “Como trabajador Nodocente de esta querida institución conozco bien el esfuerzo diario que implica sostener la universidad pública, desde abrir las aulas y oficinas, resolver trámites administrativos y contables, hasta la labor diario del personal de mantenimiento para brindarnos un espacio limpio, seguro e iluminado acompañando silenciosamente el tránsito de miles de estudiantes que pasan nuestras aulas año tras año”.

Destacó que “esta Tecnicatura nos brindó herramientas teóricas y prácticas  para profesionalizar nuestro trabajo diario y nos dio una mirada estratégica, critica y profundamente comprometida con la educación pública, gratuita y de calidad. También nos enseñó a entender la Universidad no solo como un lugar de trabajo sino como un proceso colectivo de transformación social”.

“Hoy nos graduamos en un momento crítico donde nos duele y nos preocupa profundamente el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. La falta de recursos no es un debate abstracto sino que es una situación que frena los salarios de los trabajadores, frena la investigación y deteriora la infraestructura. Pone en jaque el funcionamiento de la Universidad,  por eso defender el presupuesto universitario  es defender el derecho de todo un pueblo a estudiar, a crecer y acceder a un futuro mejor”.

Carlos Javier Stacchino agradeció a la UNRC “por abrir sus puertas a nuestra formación, a nuestro sindicato ATURC-FATUN, a los compañeros Nodocentes que nos cubrieron en nuestros puesto de trabajo mientras cursábamos la Tecnicatura, a los docentes de la tecnicatura un agradecimiento de corazón, a nuestras familias gracias infinitas este título les pertenece también a ustedes. Y los compañeros Nodocentes que hoy se gradúan conmigo: felicitaciones¡¡¡

Y en referencia a todos los graduados que participaron de la colación de grado, les dijo: “No le teman al tiempo ni a los golpes de la vida, la carrera no termina hoy con el título sino que recién comienza. Mantengan siempre viva la curiosidad, no dejen jamás de capacitarse y sobre todo no pierdan la empatía. Pongan su conocimiento al servicio de los demás, el verdadero éxito profesional se mide en la capacidad de transformar nuestro entorno. Hoy nos llevamos un título pero sobre todo la responsabilidad de defender la universidad pública. La educación nos transforma la vida, nos abre puertas y nos da dignidad. Sigamos aprendiendo, sigamos trabajando, sigamos haciendo grande a la UNRC”.

Nora Bianconi: “Conmoverse ante la injusticia”

La vicerrectora Nora Bianconi expresó que “es un gran honor compartir algunas reflexiones en este día tan significativo para nuestra Universidad y en especial, con quienes hoy se gradúan. El paso por esta universidad pública significa y refiere a la capacidad de conmoverse ante la injusticia, los valores éticos; el calor humano necesario para abrazar y contener, la valentía para defender los derechos, o la sensibilidad artística y científica para crear soluciones nacidas desde el afecto, y la esperanza soberana colectiva como país”

Agregó que “en un mundo contemporáneo que nos empuja constantemente al aislamiento individualista se necesitan profesionales íntegros, austeros en la vanidad, y profundamente sensibles ante las necesidades y dolores de nuestro tiempo, con capacidad para el trabajo colaborativo.

Dijo que “mientras ciertos sectores ensalzan la dureza, la fuerza y, en ocasiones, la violencia, yo los invito a reivindicar la palabra dulzura. Propongo pensarla más allá del ámbito doméstico al que ha sido relegada, y entenderla como una fuerza capaz de generar incomodidad.

Vincular la violencia a la fuerza versus  lo tierno y amable asociado a lo débil es una dicotomía  absolutamente  falsa, porque no se trata de ser amables para suavizar el conflicto, sino de poner en práctica  un tipo de inteligencia que reconoce la violencia sin  reproducirla, la que aprueba la vida en un sistema que necesita que la vida sea postergada y destruida. Defender un espacio de ternura, escucha y hospitalidad es el acto de desobediencia civil más valiente posible (Anne Dufourmantelle)”.

Reflexiono la profesora Bianconi que “es momento de hacer una pausa obligada, porque este gran logro que hoy celebramos involucra a la comunidad que sostuvo ese proceso. Es por ello que quiero expresar un agradecimiento inmenso a nuestra comunidad universitaria. Son tiempos complejos, de gran incertidumbre, llevamos 340 días de incumplimiento integral de la Ley de Financiamiento, y con un sistema universitario en crisis”.

“Sin embargo, seguimos insistiendo, pensando, actuando y transformando porque nos impulsa el firme convencimiento que el futuro de nuestro país es por el camino de la universidad pública, gratuita, laica, inclusiva y de calidad. Agradecer el compromiso de las autoridades, equipos de gestión de las facultades y equipos docentes. Asimismo, agradecer a los compañeros y compañeras Nodocentes quienes, con un trabajo diario absolutamente fundamental, contribuyen para que nuestra Universidad tenga el enorme valor que nos distingue, el valor de lo humano”.

A su vez dedicó unas palabras a los trabajadores Nodocentes que se graduaron en la Tecnicatura en Administración y Gestión Universitaria. “Un reconocimiento especial a quienes hoy reciben su título porque son un verdadero orgullo Nodocente para nuestra Universidad”.

Agradeció a las familias  y “a toda la sociedad que valora la universidad pública, la respeta y la honra”.  Y expresó: “Queridos graduadas y graduados tienen en sus manos la responsabilidad histórica de exigir regular y por qué no, diseñar una tecnología al servicio de la vida. Utilicen las herramientas digitales para democratizar el saber, para unir a las personas y comunidades, preservar los recursos de nuestro planeta, porque todo ello constituye una agenda que trasciende ideologías, generaciones y fronteras, y plantea la necesidad de construir un nuevo horizonte de desarrollo basado en la responsabilidad, la cooperación y el cuidado de los bienes comunes”.

“Anímense a ser profesionales que sepan escuchar lo que la sociedad necesita y lo que la naturaleza, en su silencioso deterioro, nos está suplicando. Salgan al encuentro de la comunidad con la firme convicción de que somos seres humanos interconectados, ecodependientes y responsables de nuestro tiempo”.

“Lleven siempre con el más alto orgullo los valores acuñados en nuestras familias, en nuestras comunidades del sur de Córdoba y en nuestra institución. Defiendan en cualquier ámbito, la universidad pública que los formó y les dio las alas para volar”.

Grandes retos contemporáneos

Por otro lado la vicerrectora de la UNRC Nora Bianconi reflexionó ante los graduados: “Inician su vida profesional en plena era de la inteligencia artificial generativa, un período de transición histórica que nos convoca a redefinir la identidad humana. Y aunque parezca reiterativo, el futuro de sus disciplinas estará marcado por la capacidad de responder a dos grandes retos contemporáneos: el desarrollo tecnológico exponencial y la sostenibilidad de nuestro planeta”.

“La fascinación por la eficiencia perfecta de los algoritmos oculta un riesgo silencioso: la deshumanización programada. El peligro urgente es que los seres humanos anestesiemos nuestra conciencia y procesemos la vida de forma automatizada. Como advierte Berardi, corremos el riesgo apremiante de convertirnos en aquello que hemos creado, en un "autómata cognitivo", es decir, una inteligencia totalmente emancipada de la conciencia”.

Sostuvo que “frente a esta encrucijada, el pensamiento ético contemporáneo ha levantado advertencias contundentes. Francisco había anticipado la existencia de un paradigma tecnocrático y recientemente, en la encíclica Magnifica Humanitas, el Papa León XIV, advierte que ese paradigma tecnocrático se ha extendido rápidamente en los últimos años y, por ello se necesita un nuevo marco espiritual, ético y político”. 

Destacó  que “en la actualidad la disyuntiva histórica global radica en la tensión entre el oligopolio tecno-digital y un modelo tecnológico orientado a la dignidad y a la praxis comunitaria.

El documento pontificio es tajante al definir la inteligencia artificial como una imitación sin conciencia ni afectos, al denunciar con fuerza lo que denomina las nuevas esclavitudes digitales: ese mercado invisible donde millones de trabajadores precarizados entrenan modelos matemáticos y etiquetan datos en la sombra, mientras los frutos de esa tecnología se concentran en pocas manos”. 

“Además de riesgos explícitos como la desinformación y la violación de la privacidad, la inteligencia artificial puede perpetuar sesgos ideológicos y estereotipos ocultos bajo una falsa apariencia de neutralidad y objetividad”.

“Otras voces han señalado que es cada vez más difícil comprender los procesos internos de la IA avanzada (Geoffrey Hinton). Además, frente a los “interlocutores siempre disponibles”, y a la "pereza cognitiva", advierten que es crucial, seguir ejercitando nuestras habilidades intelectuales y sociales”.

En otro tramo del discurso Bianconi añadió: “En un mundo encandilado por el esnobismo torpe del tecno-feudalismo comparto entonces un interrogante: ¿no deberíamos hacer un llamado urgente a recuperar un "realismo saludable" y a recordar que la calidad de una comunidad se mide por su capacidad de reconocer un rostro en el otro, especialmente en el que vive en condiciones de vulnerabilidad, en aquel que más lo está necesitando?

En el mundo actual tecnología y crisis ambiental se estructuran como dos caras de una misma desconexión. La deshumanización tecnológica está íntimamente ligada al olvido sistemático de nuestra propia naturaleza y del suelo que nos sostiene.

La misma lógica tecnocrática que reduce la complejidad de una persona, de un estudiante o de un trabajador/a a un simple dato estadístico o a un perfil de consumo, es la que reduce a un bosque nativo, a un río o a nuestra atmósfera a un mero recurso explotable”.

Continúo diciendo: “Durante décadas, el imperativo de crecimiento económico nos ha empujado a ignorar que habitamos un planeta con límites biofísicos reales. Esta asimetría se traduce en una crisis socioambiental sistémica con repercusiones directas en la habitabilidad humana, evidenciada en cuestiones muy concretas como los alimentos que consumimos, las enfermedades que nos aquejan, el aire que respiramos o los fenómenos climáticos extremos que nos obligan a repensar nuestra forma de producir, consumir y convivir”.

“Pero la transformación no se limita al ambiente. También alcanza nuestras formas de pensar y de organizar la sociedad. Así como los ecosistemas pierden diversidad, también se debilita la pluralidad cultural y se consolidan modelos cada vez más homogéneos y polarizados.
Ante este escenario, aparecen nuevas formas de mirar el mundo y de habitarlo. La economía circular, la transición energética, la sostenibilidad digital y la soberanía tecnológica, la gobernanza de datos y los marcos regulatorios son algunas de esas nuevas formas”.

“En ellas se reflejan también las prácticas cotidianas de nuestro entorno; por eso, quiero destacar dos palabras muy significativas. En primer lugar, considero que es vital mirar atrás, y uso la palabra recordar …en el más puro sentido de ese término, el de ricordis el de volver a pasar por el corazón…volver a traer los hechos a las emociones, todo lo cual nos lleva a los inicios, cuando ustedes llegaban a la universidad, cuando comenzaban a cursar la carrera elegida”. 

“Mirarnos en ese tiempo previo simbólicamente –dijo- con la mochila repleta de sueños, con muchas expectativas y mirar todo el camino posterior transitado. Pensar en ello nos fortalece frente a los nuevos desafíos.  Esas son vivencias tangibles que ningún algoritmo podrá jamás programar. Porque si bien la inteligencia artificial calcula, no comprende con pensamiento crítico; acumula datos, pero carece de biografía, de vínculo afectivo, de memoria emotiva, de conciencia ecológica y de sentido de la finitud; no entiende el sufrimiento humano, el valor absoluto de la justicia social, ni la belleza frágil de un entorno vivo”.

Otros detalles del acto

La toma de juramento profesional estuvo a cargo de la rectora Marisa Rovera en ambas ceremonias.

Las notas artísticas fueron de Néstor Carranza y los charangos de Río Cuarto y de la soprano Virginia Bordone acompañada por René Belén en violín.

Las ceremonias se pueden ver en el canal Youtube de UniRío TV.

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