Universidad Nacional de Río Cuarto

Saltear la navegación principal

UNRCiencia.Geología en las Sierras Pampeanas

Alpa Corral: obtuvieron nuevas evidencias sobre la evolución de este sistema fluvial del sur

  09 de Octubre de 2026

En su estado actual, el bello río que atraviesa esa localidad serrana es el resultado de millones de años de cambios. Investigadores locales aportan valiosa información sobre las transformaciones que tuvo este sistema. Analizan detalladamente los depósitos sedimentarios de las barrancas y en los cortes de caminos

  

Los sedimentos, que quedan expuestos en las barrancas de los ríos o en algunos cortes realizados para abrir caminos, funcionan como un registro de la historia del paisaje. Y allí hizo foco un equipo de investigadores de la Universidad Nacional de Río Cuarto para desentramar cómo se formó el río Alpa Corral-Seco, tal como lo vemos, y de qué manera fue cambiando el sistema fluvial a lo largo de los últimos dos millones de años.

El escenario corresponde al valle de la falda oriental de las Sierras de Comechingones y su piedemonte, donde estudian cómo ha evolucionado del río, para lo cual buscaron las barrancas y los cortes de caminos en los que quedaron expuestos sedimentos de interés, para analizar detalladamente los depósitos sedimentarios.

“Modelo de sedimentación de los sistemas fluviales y abanicos aluviales del Plioceno–Holoceno en el sur de las Sierras Pampeanas (Córdoba, Argentina)” se titula este último trabajo publicado por la doctora María Eugenia Benito, en la revista científica internacional Journal of South American Earth Sciences, donde complementa investigaciones anteriores realizadas en la región y aporta nuevas evidencias sobre la evolución de los sistemas fluviales del sur de las Sierras Pampeanas.

Uno de los principales aportes es que pudieron integrar la información de los depósitos serranos y de los abanicos del piedemonte para proponer una interpretación conjunta de cómo evolucionó este sistema durante millones de años.

Conocer el funcionamiento de estos sistemas es un paso fundamental para poder gestionarlos de manera adecuada.

En el sur de las Sierras de Córdoba existen depósitos sedimentarios escasos, pero bien conservados en los valles serranos que, junto con los depósitos del piedemonte, permiten reconstruir cómo evolucionaron los sistemas fluviales y de piedemonte durante el Plioceno–Holoceno, dos millones de años hasta la actualidad.

La evolución del sistema estuvo vinculada principalmente con las variaciones climáticas, mientras que los procesos tectónicos (movimientos de las placas tectónicas) tuvieron una influencia secundaria, aunque continua. Los períodos cálidos y húmedos aumentaron la erosión y el transporte de sedimentos, y entonces se expandió la red de drenaje. En los períodos fríos y secos, se produjo la contracción del sistema fluvial, el desarrollo de abanicos aluviales y la presencia de procesos eólicos.

María Eugenia Benito se ha especializado en geomorfología fluvial, conectividad hidrológica y sedimentológica. Es doctora en Geología y becaria del CONICET. Desarrolla su trayecto post-doctoral en la UNRC y el Instituto de Ciencias de la Tierra, Biodiversidad y Ambiente –ICBIA-.

Sobre este trabajo, Benito explicó: “El grupo de Geomorfología de la Universidad Nacional de Río Cuarto estudia desde hace varios años el sistema del río Cuarto, que se forma a partir de la confluencia de cuatro sistemas principales: Piedras Blancas, Las Cañitas, San Bartolomé y Alpa Corral-Seco, los cuales nacen en las Sierras de Comechingones. En particular, junto con las doctoras Jimena Andreazzini, Susana Degiovanni y Paula Armas, comenzamos a analizar en detalle el sistema Alpa Corral-Seco, en el marco de mi tesis doctoral”.

 

Reconstruyeron las sucesiones sedimentarias de la cuenca

“Los sedimentos que quedan expuestos en las barrancas de los ríos, o en algunos cortes realizados para abrir caminos, funcionan como una especie de registro de la historia del paisaje. En geología, cuando hablamos de historia se tiene que imaginar periodos muy largos, en este trabajo hablamos del Plioceno–Holoceno, unos dos millones de años atrás hasta la actualidad”, señaló la investigadora.

Agregó: “Con el equipo, quisimos conocer la historia del río Alpa Corral/Seco. Y empezamos a analizar depósitos de sedimentos para tratar de reconstruir la evolución de este río durante los últimos millones de años, desde el Plioceno hasta la actualidad. Esto nos permitió entender cómo se formó el río, tal como lo vemos, y cómo fue cambiando el sistema fluvial a lo largo del tiempo”.

- ¿Qué se pudo averiguar respecto de cómo evolucionaron los sistemas fluviales?

- El valle de Alpa Corral, donde actualmente se encuentra la localidad del mismo nombre, se habría formado durante el Mioceno, hace aproximadamente 23 millones de años, de acuerdo con antecedentes de investigaciones previas. Posteriormente, se instaló un sistema fluvial. A lo largo del tiempo fue cambiando su posición, altura, hasta la cantidad de agua y de sedimentos que transportaba, pero mantuvo algunas características similares a las que podemos observar en el actual río Alpa Corral. Cuando este sistema fluvial salía del sector serrano, llegaba a una zona de menor pendiente -conocida como piedemonte-, por lo que perdía su capacidad para transportar los sedimentos. Parte de ese material comenzaba a depositarse al pie de las sierras y formaba los llamados abanicos aluviales. Estos abanicos también fueron cambiando con el tiempo, durante aproximadamente los últimos dos millones de años fueron más grandes o más pequeños, otras veces estuvieron más cerca o lejos del sector serrano. Esto se debe a las diferentes condiciones climáticas que dominaron durante ese largo periodo de tiempo -Plioceno y el Cuaternario-. En términos generales, durante períodos más húmedos, los sistemas fluviales pudieron expandirse y aumentar su capacidad de erosión y transporte de sedimentos. En períodos más secos, los sistemas fluviales se redujeron y adquirieron mayor importancia la formación de abanicos aluviales y algunos procesos de sedimentación eólica. Además, existieron procesos tectónicos que actuaron de manera más continua, aunque con una influencia secundaria.

- ¿Se logró avanzar, ya hay hallazgos valiosos?

- Este trabajo complementa investigaciones anteriores realizadas en la región y aporta nuevas evidencias sobre la evolución de los sistemas fluviales del sur de las Sierras Pampeanas. Uno de los principales aportes es que pudimos integrar la información de los depósitos serranos y de los abanicos del piedemonte para proponer una interpretación conjunta de cómo evolucionó este sistema durante millones de años.

- ¿Cómo es ese sector montañoso?

- El sector que estudiamos corresponde al valle de Alpa Corral. Quienes conocen la localidad homónima seguramente reconocen el paisaje; un valle rodeado de sierras, atravesado por un río arenoso y de aguas cristalinas.  El río continúa desde el sector serrano hacia el piedemonte, atraviesa la zona de Villa Jorcoricó y llega hasta el sector conocido como Paso del Río Seco, antes de alcanzar el río Cuarto. Una característica muy interesante, en este tramo, es que el río deja de tener caudal permanente y gran parte del agua se infiltra en los sedimentos, al acuífero de la región. Por eso, en este sector podemos observar un paisaje de relieve suavemente ondulado, con las sierras como fondo, atravesado por un cauce muy ancho y arenoso que puede encontrarse prácticamente seco en superficie.

- ¿Por qué se considera que en los valles serranos están bien conservados?

- En las Sierras de Córdoba existen numerosos valles, pero en el sector sur los depósitos sedimentarios dentro de los valles serranos son, en general, relativamente escasos. Muchas veces, encontramos directamente las rocas del basamento, y eso hace más difícil reconstruir la historia más “reciente” de los sistemas fluviales. En Alpa Corral tuvimos la posibilidad de encontrar un registro sedimentario importante y bien conservado. Esto nos permitió estudiar diferentes etapas de la evolución del río y relacionarlas con los depósitos que encontramos en el piedemonte.

- ¿Qué métodos usan? ¿Con qué herramientas cuentan?

- El trabajo comenzó con el análisis de las zonas de trabajo en gabinete, identificando las de interés para ir a observar. En el campo, buscamos barrancas de los ríos o cortes de caminos que hayan quedado expuestos sedimentos de interés. Allí realizamos un análisis detallado de los depósitos sedimentarios, registramos sus características, tomando algunas medidas, haciendo fotografías y recolectando muestras. Después, llevamos esas muestras al laboratorio, donde se realizan análisis granulométricos -el tamaño de los sedimentos- y otros análisis de interés. Finalmente, toda esa información se analiza e interpreta en gabinete, junto con mapas, imágenes y otros datos de la región.

- ¿Se necesita una gestión más sustentable de los sedimentos y recursos de la cuenca?

- Este trabajo en particular no está orientado directamente a la gestión de los recursos, pero conocer cómo funcionan estos sistemas es un paso fundamental para poder gestionarlos de manera adecuada.

 

El equipo

 El trabajo es realizado por algunos de los integrantes del área de Geomorfología del Departamento de Geología de la Universidad Nacional de Río Cuarto y del Grupo de Investigaciones en Geología Ambiental (GIGA).

Además de la doctora Benito, en el equipo participan los doctores Susana Degiovanni, Nelso Doffo, Jimena Andreazzini, María de los Ángeles Santinelli y Karina Echevarría. Para esta investigación, trabajaron en conjunto con la doctora Paula Armas, del Grupo de Petrología, Geoquímica y Tectono-Estratigrafía (GPEGTE–ICBIA–CONICET–UNRC).

 

Producción y redacción: Deolinda Abate Daga

Contacto: Doctora María Eugenia Benito. Teléfono celular: +54 9 3582 41-6970

 

UNRCiencia

DIRECCIÓN DE PRENSA Y DIFUSIÓN

UNIVERSIDAD NACIONAL DE RÍO CUARTO

prensa@rec.unrc.edu.ar